El 23 y 24 de noviembre, en la Quinta Ykua Satĩ de Asunción, Paraguay, se realizó el cierre de la primera Escuela Itinerante “Construyendo saberes para la resistencia al libre comercio” y el I Foro Regional “Libre Comercio: Territorios Subordinados”. El encuentro reunió a referentes de distintos países de América Latina y del Caribe en un espacio de reflexión colectiva que marcó el final de un proceso formativo y el inicio de nuevos caminos para seguir fortaleciendo la articulación regional frente al avance del libre comercio.
La Escuela Itinerante, impulsada por la Plataforma Paraguay Mejor Sin Libre Comercio, el Centro de Estudios Heñói, la Plataforma América Latina y el Caribe Mejor Sin TLC, y con el apoyo de Both ENDS y Power Shift, combinó encuentros presenciales en distintas localidades de Paraguay con una instancia de formación virtual abierta a la región. Su objetivo fue construir herramientas colectivas para comprender cómo los tratados de libre comercio (TLC) y los tratados bilaterales de inversión (TBI) afectan nuestras vidas, territorios y soberanías, y para multiplicar estos aprendizajes en los espacios locales y comunitarios.
Durante el proceso, las y los participantes compartieron análisis, experiencias y resistencias frente a acuerdos negociados en la opacidad, que rara vez son discutidos públicamente y cuyas consecuencias rara vez se explican. De allí la necesidad de espacios como este: para iluminar los impactos de un modelo que profundiza la dependencia, garantiza privilegios empresariales por sobre los derechos de los pueblos y de la naturaleza, y consolida estructuras de impunidad a través de mecanismos como el sistema de solución de controversias entre inversores y Estados (ISDS).
En el foro de cierre, los debates giraron en torno a distintos ejes. Se discutieron los impactos diferenciales de los TLC sobre las mujeres, quienes enfrentan la sobrecarga del trabajo y la precarización de la vida; las infraestructuras pensadas para el saqueo, que refuerzan el rol del Sur global como exportador de materias primas; y la transición energética, que hoy aparece como un nuevo campo de disputa en el que la Unión Europea busca asegurar su abastecimiento mediante acuerdos que reproducen la desigualdad. También se abordó el Acuerdo Unión Europea–Mercosur, todavía en proceso de ratificación, que profundiza la matriz extractiva y consolida la transferencia de valor hacia el Norte.
A lo largo de las jornadas se reafirmó una idea central: con libre comercio no hay soberanía. Los tratados de libre comercio buscan asegurar el control de los mercados, reprimarizan las economías del Sur global y limitan la capacidad de los pueblos para decidir sobre sus bienes comunes y modelos de desarrollo. Pero también se subrayó que es posible construir otras formas de integración y comercio, basadas en la cooperación, la justicia social, la soberanía alimentaria y la defensa de los territorios.
El encuentro fue, además, un espacio de reencuentro y de proyección. Participantes de distintos países de la región coincidieron en la necesidad de articular las resistencias, de reconocernos parte de un mismo proceso de lucha y de seguir construyendo respuestas colectivas frente al poder corporativo. Porque solo desde la unión de agendas y territorios diversos podremos enfrentar un modelo que pretende fragmentarnos.
La Escuela Itinerante “Construyendo saberes para la resistencia al libre comercio” continuará el próximo año con nuevas ediciones y espacios de formación regional. Lo aprendido en este proceso no se cierra: se multiplica en los territorios, en cada organización y en cada intercambio donde se siembra la convicción de que otro comercio es posible, uno que ponga la vida, la justicia y la soberanía por encima del lucro.








